Mientras tanto, tú piensas que «la web va bien porque carga». Spoiler: no va bien.
Plugins sin actualizar. Cero copias de seguridad reales. Una base de datos que pesa más que una mala conciencia. Y cada noche que pasa, tu web es un poquito más fácil de hackear.
Cada plugin obsoleto es una vulnerabilidad pública que los bots buscan a diario.
Si el backup está en el mismo servidor que cae, no tienes backup real.
Revisiones, transients caducados y basura acumulada penalizan velocidad y SEO.
Sin tickets kafkianos. WhatsApp directo cuando necesitas resolver.
Más del 90% de las empresas españolas han sufrido algún incidente de seguridad. Y la mayoría ni se han enterado. Tu web no es la excepción.
Cada plugin sin actualizar es una vulnerabilidad pública. Los bots escanean miles de webs por hora buscando exactamente eso. La tuya incluida.
Base de datos llena de basura, revisiones infinitas, transients caducados. Todo eso pesa. Y Google penaliza las webs lentas sin piedad.
«Mi hosting hace copias». Sí, copias que no has verificado nunca, en un servidor que se puede caer igual que tu web. Sin backup externo, no tienes backup.
La agencia desapareció. El sobrino ya no contesta. El agente del Kit Digital cobró y no se le ha vuelto a ver. Cuando falla algo, estás solo.
Y eso si se puede limpiar. Si no, toca reconstruir desde cero.
Porque no tenías backup. O el que tenías estaba en el mismo servidor que se cayó.
Tu web actualizada, vigilada y protegida todo el año. Haz las cuentas.
Una persona real detrás de tu web. Que la conoce por dentro. Que actúa antes de que explote algo.
WordPress, plantillas y plugins actualizados con criterio. No se pulsa «actualizar todo» y a rezar. Se revisa, se testea, se confirma.
Backups almacenados fuera del servidor. Si todo se va al garete, tu web se restaura en 30 minutos. No en semanas.
Tu web vigilada las 24 horas. Si se cae o algo falla, lo sé antes que tú. Y actúo antes de que tus clientes se den cuenta.
Firewall, escaneo de malware, bloqueo de ataques de fuerza bruta. Si te infectan, lo limpio. Si te atacan, lo detengo.
Limpieza de base de datos, caché, imágenes optimizadas. Tu web más rápida, tu SEO contento, tus visitas menos impacientes.
Detección y corrección de enlaces que no llevan a ningún sitio. Cada enlace roto es mala experiencia y señal negativa para Google.
Cuando se realizan actuaciones relevantes, sabes exactamente qué se ha hecho y el estado de tu web. Sin jerga, sin relleno.
Nada de tickets ni portales kafkianos. Me escribes, te contesto. Así de simple. En menos de 24 horas entre semana.
Tres opciones. Sin letra pequeña. Sin permanencia. Horario de soporte: lunes a viernes, 10:00 a 19:30h. Sábados y domingos: control y resolución de urgencias.
Lo esencial, bien hecho. Para webs corporativas, blogs y negocios locales sin pasarela de pago.
*Una intervención de emergencia cuesta entre 50€ y 90€/hora. Con este pack, tienes todo el año cubierto.
Mantenimiento completo con horas de trabajo incluidas. Para webs corporativas que necesitan cambios frecuentes.
Para tiendas online, academias, webs de reservas o cualquier sitio con pasarela de pago y datos de usuarios.
Nota: Las horas incluidas son para modificaciones menores: textos, imágenes, datos de contacto, contenido. No incluyen rediseño, desarrollo de funcionalidades nuevas ni cambios estructurales. Las horas no son acumulables de un año a otro. La actualización de plugins/temas premium requiere licencia activa del cliente. ¿Necesitas algo más grande? Te presupuesto antes de tocar nada. Sin sorpresas.
Soy Jota Santos. Llevo más de 18 años construyendo, manteniendo y arreglando webs. Gestiono más de 60 sitios. Y cuando algo se rompe, me entero yo primero.
No un call center. No un chatbot. No un sistema de tickets donde tu mensaje se pierde en el limbo. Me escribes por WhatsApp, te contesto yo.
No instalo un plugin para cada cosa. Sé cómo funciona a nivel de código, base de datos y servidor. Cuando falla, sé dónde buscar.
No espero a que tu web explote. La vigilo, la cuido y la mantengo en forma antes de que aparezcan problemas.
Si un mes decides dejarlo, te vas. Sin penalizaciones, sin llamadas de retención, sin contratos trampa.
Cuando se realizan actuaciones, recibes un informe con todo lo hecho. Sin tecnicismos innecesarios, sin inflar el trabajo.
Me cuentas qué tienes. Te digo qué necesita. Y si te cuadra, empezamos.